Los días pasaban uno tras otro y cada vez más lentos, Harry me hacía falta mucha falta pero él tenía que cumplir su sueño y yo le apoyaría en eso. Mis notas seguían igual que siempre aun que ya no le ponía el mismo interés que antes. En clase me pasaba el día mirando como caía la nieve o como los pájaros volaban hacía un lugar más cálido. Estaba tumbada en la cama cuando de repente vi que debajo de la silla del escritorio había una libreta. Me levanté a cogerla y la hojeé. Era mi vieja libreta de canciones. Hacía tanto que no escribía sobre ella pero ahora mi inspiración había hecho como uno de esos pájaros.La metí en un cajón y me volví a tumbar. Cerré los ojos y pensé en mi hermano, no lo veía desde el día que Cintia lo dejo. Me había llamado un par de veces para decirme que estaba bien y que no me preocupara que pronto lo vería pero nunca me decía dónde estaba, deseaba que volviera pronto porque ahora lo necesitaba más que nunca.
El sonido de que alguien llamaba a la puerta me sacó de mis horribles pensamientos.
Ashley: Adelante
Antia: Ashley necesito ver a Liam-me dijo con lágrimas en los ojos.
Me levanté y la abracé.
Ashley: Yo también necesito ver a Harry Antia pero piensa que ya queda poco para que salgan y que ahora están cumpliendo su sueño y por mucho que les echemos de menos tenemos que estar felices por ellos.
Antia: Lo sé As lo sé.
Las dos nos tumbamos en la cama y después de un rato nos venció el sueño.
Narrado por Harry.
Miré por la ventana, la nieve lo cubría todo. Me vino a la mente aquel día de acampada donde Ashley y yo nos dimos nuestro primer beso. La echaba tanto de menos… Su sonrisa, sus abrazos , sus besos simplemente me hacía falta ella. Habían pasado dos meses des de que la vi por última vez, dos meses que deberíamos haber pasado juntos y en el que yo le habría dicho te quiero a cada segundo del día. Quería volver a casa para verla pero no me quería ir de aquí ya que también quería cumplir mi sueño.
Narrado por Ashley.
Harry: Ashley lo siento ya no te quiero me he dado cuenta de que no te necesito
Ashley: Que? Por qué? Por favor no me hagas esto.
Harry: Adiós Ashley.
Me dejé caer de rodillas con las manos en la cara y…
“Riiiiiiiiiing Riiiiiiiiiiiiiiiing”- el sonido del teléfono me sacó de aquel horrible sueño.
Ashley: Quién es?
¿?: Hola soy simon de factor x eres Ashley.
Ashley: Si, soy yo dime.
Simon: Verás hemos pensado en darles una sorpresa a los chicos ya que se están esforzando tanto y les está saliendo tan bien pues hemos pensado que cuando acaben su actuación de hoy salgáis tú y Antia.
Una amplia sonrisa ocupó mi cara.
Ashley: ¿De verdad?
Simon: Si bueno si no podéis lo podemos dejar para otro día.
Ashley: Claro que podemos es perfecto.
Simon: Pues a las ocho irá un coche a recogeros.
Ashley: Vale muchísimas gracias.
Colgué el teléfono y me puse a saltar encima de la cama donde Antia seguía durmiendo.
Antia: Ashley déjame seguir durmiendo.
Ashley: Antia levanta rapidísimamente.
Antia: Son las once de la mañana y sábado hoy me levanto a las dos.
Ashley: Me ha llamado Simon el de Factor X a las ocho pasa un coche a por nosotras para darles una sorpresa a los chicos-dije emocionada.
De un salto se puso de pie.
Antia: Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa- gritó mientras saltaba conmigo- dime que no es una broma.
Ashley: Va totalmente enserio hay que prepararse.
Bajamos corriendo a la cocina, mi madre y mi padre seguían durmiendo.
Antia: Tostadas?
Ashley: Si, Cola-cao?
Antia: Si
Después de desayunar Antia subió a ducharse, yo recogí la cocina y cuando iba al baño de mi cuarto a ducharme llamaron al timbre. Abrí la puerta esperando encontrarme al cartero como todas las mañanas.
Ashley: MARK!!!
Mi hermano me miraba sonriente y con dos maletas.
Lo primero que hice fue darle un puñetazo en el brazo supuse que no le hice daño ya que aparte de que tenía bastantes músculos no hizo ninguna cara de dolor.
Ashley: Te odio. Cuando era pequeña y mama y papa me presionaban con los estudios o para que fuera perfecta en todo me prometiste que nunca me dejarías sola con ellos y siempre me apoyarías y me darías ese abrazo que como tú me decías curaba todas las penas. Yo sabía que no lo cumplirías porque alguna vez tendremos que mudarnos, tu antes que yo o quizás yo antes que tú y no estaremos siempre con mama y papa pero me has dejado sola dos meses, me has llamado dos veces cada semana y simplemente para decirme estoy bien. Gracias a Antia he podido con ellos, he podido con sus charlas de cómo será mi futuro cuando crezca, como será mi vida y todos los planes que han hecho con ella para según ellos tenga una vida estupenda sin preguntarme ni si quiera si yo estoy de acuerdo, en esos momentos lo que más me hacía falta era mi hermano y no estabas.
Salí corriendo las lágrimas caían por mis mejillas. Oí como mi hermano dejaba caer las maletas y corría detrás de mí. Cogí el vestido que me iba a poner para esa noche y me metí en la ducha. Abrí el grifo y mientras el agua fría salía para después dejarle paso a la caliente me senté en el suelo y me cogí las rodillas. Lloré hasta que me di cuenta de que el vapor inundaba el baño no recordaba cuanto tiempo había sido eso ya que me había puesto a recordar los momentos con Harry pasando des de la primera vez que lo vi hasta la última. Me metí debajo del agua, la verdad que quemaba un poco pero a medida que iba cayendo por mis hombros me relajaba. Cuando acabé me puse el vestido y me miré en el espejo. Sonreí.
Ashley: Vamos Ashley olvida a tu hermano por hoy, este día va a ser el mejor de tu vida- me dije para mí misma.
Cogí el secador y me sequé el pelo.
Ashley: Me podría hacer unos rizos- dije pasándome la mano por mi largo pelo liso.
Ashley: mm no, así está bien.
Cuando salí Antia me esperaba sentada en la silla del escritorio.
Antia: Creo que nos hemos vestido demasiado pronto- se rió.
Miré el reloj.
Ashley: Si yo también lo creo- me reí con ella.
Eran las dos del mediodía y ya estábamos peinadas vestidas y maquilladas. Mi madre nos llamó para que bajáramos a comer. En la mesa volvían a haber cinco platos. Me senté mirando con cara de asco el plato de garbanzos que habían puesto en mi sitio.
Samantha: Oh vamos es un simple plato de garbanzos creo que podrás superarlo.
Mi hermano y mi padre se sentaron en la mesa mi padre estaba serio y mi hermano había llorado. Supongo que mi padre le hecho la típica bronca de padre a hijo para expresarte lo decepcionados que están contigo y todas esas cosas.
Samantha: Bueno chicas contarnos porque vais tan arregladas y tan guapas, aunque deberíais abrigaros más.
Antia les contó lo que nos había dicho Simon.
Samantha: A muy bien me alegro por vosotras.
Ashley: Si seguro…-murmuré.
Me levanté de la mesa, recogí mi plato y me subí a mi cuarto. Las seis horas que quedaban hasta las ocho se nos hicieron eternas... vimos dos películas, hicimos deberes, escuchamos música, vimos videos de los chicos cantando en factor X en youtube, hicimos miles de cosas hasta que por fin el pito de un coche sonó y llamaron al timbre.
Cuando Antia y yo salimos a la calle vimos una limusina aparcada en la puerta. Abrimos los ojos de par en par.
Ashley: Madre mía han venido a recogernos en limusina!
Antia: Que guay que guay!!
Subimos corriendo ya que en la calle hacía bastante frío después de media hora llegamos. Entramos por un puerta que estaba protegida por dos guardas de seguridad bastante altos y corpulentos. Después de una media hora esperando los chicos salieron a cantar, deseaba salir ya para tener los brazos Harry rodeando mi cintura y sus labios sobre los míos. Era la hora los chicos habían acabado su actuación los jueces habían hablado y ahora nos tocaba salir a nosotras.
No hay comentarios:
Publicar un comentario